Estudios detectan nuevos nutrientes que potencian el desarrollo de la inteligencia

Expertos del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) descubrieron que una dieta que mezcla tres elementos esenciales para el buen funcionamiento cerebral, el DHA, la colina y la uridina monofosfato, incrementa la conexión entre las neuronas y mejora las habilidades cognitivas.

“Sabemos cómo hacer más inteligentes a los ratones y no estamos muy lejos del momento en que podamos lograr que la inteligencia de las personas mejore. Para ser honesto, esto podría ocurrir muy pronto”, dice Richard Wurtman, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).  El científico es el autor de un nuevo estudio que comprobó que a través de una dieta combinada de tres nutrientes  -presentes en un amplio rango de alimentos, como el huevo-  incrementa la sinapsis o conexión neuronal en el cerebro. ¿El resultado? Mejora las habilidades cognitivas.

Para llegar a estos resultados los científicos del MIT alimentaron a roedores con una combinación de tres nutrientes esenciales para tener “en buena forma” las membranas neuronales: la colina, presente principalmente en los huevos y los alimentos de origen animal, el uridin monofosfato (remolacha) y el ácido docosahexaenoico (DHA), que se encuentra en los aceites de pescado. Otro grupo de ratones no recibió el suplemento.

Ratas más hábiles

Cuatro semanas después, constataron los expertos, las ratas que se alimentaron con esta dieta especial mostraron mejoras cognitivas en tareas relevantes para estos animales, como “navegar” en laberintos y encontrar comida. Al investigar directamente en el cerebro de estos roedores, los científicos encontraron evidencia bioquímica de una actividad sináptica mayor que lo usual, “lo que es consistente con los comportamientos que indican mayor inteligencia”, señaló Wurtman al Journal Faseb de Estados Unidos.

Los tres nutrientes utilizados, dice la doctora Elizabeth Yáñez, nutrióloga de la Clínica Santa María, cumplen diferentes roles en el desarrollo de ciertas funciones en el cerebro. “Es la razón por la cual la mayoría de las leches maternizadas, que se utilizan en remplazo de la lactancia en los primeros meses de vida de un bebé, incluyen en su fórmula DHA, colina y uridin monofosfato”.

Los omega

El DHA es el más estudiado y presente en la familia de los ácidos graso omega (3, 6 y 9). Según Vanesa Vega, nutricionista de Clínica Santa María, estudios realizados en embarazadas que consumen suplementos de ácidos omega 3, demostraron que este compuesto favorece el desarrollo del sistema nervioso, por lo que tuvieron bebés con coeficientes más altos.

La colina, en cambio, proviene de la vitamina B y sintetiza un neurotransmisor llamado acetilcolina que participa de la sinapsis neuronal. “Está presente en alimentos de origen animal que contienen mucho colesterol, como las vísceras, el huevo o la carne roja, por lo que hay que moderar su consumo o privilegiar los alimentos vegetales que la contienen, como la lecitina de soya”, advierte la doctora Elizabeth Yáñez.

La uridina monofosfato (se encuentra en vegetales como la betarraga)  participa en la formación de nuevas celula y en el desarrollo del sistema inmune e intestinal.

Los ocho alimentos menos populares

Pese a ser alimentos saludables y muy recomendables, la gente suele no incluirlos con frecuencia en su dieta. El nutricionista estadounidense Jonny Bowden, autor del best seller “Los 150 alimentos más saludables de la Tierra”, destaca los siguientes:

Remolacha: posee propiedades anticancerígenas. Se recomienda comerlas en ensalada.

Repollo: También posee propiedades para luchar contra el cáncer. Se puede incluir en ensaladas o sándwiches.

Canela: Ayuda a controlar la presión arterial y el colesterol. Espolvorearla en el café o la avena.

Ciruelas secas: Son ricas en antioxidantes. Se pueden incluir en un pastel al horno.

Semillas de calabaza: Es la parte más nutritiva y contiene magnesio. Se pueden poner al horno y comer como snack.

Sardinas: Ricas en ácidos omega 3 y calcio. Se pueden comprar enlatadas y comer con ensalada.

Moras congeladas: Mejoran la memoria y congeladas duran un año. Tomar con leche o chocolate.

UNA DIETA PARA EL CEREBRO

El cóctel de nutrientes que poseen estos alimentos podría mejorar las habilidades cognitivas de las personas, según una investigación de científicos del MIT.

El “poder” de la remolacha: El  uridina monofosfato es un nutriente que esta presente en alimentos como la betarraga y la remolacha. La función de esta molécula en el organismo es esencial porque participa de la formación de nuevas células.

Omega 3, 6 y 9: Está en pescados grasos, como el salmón y la sardina. También se encuentra en las semillas de calabaza y en las nueces.

Colina: nutriente esencial y antinflamatoria. Está presente en la yema del huevo, legumbres, carne, productos lácteos y la soja. Posee, además, propiedades antinflamatorias y se requiere consumirla a través de alimentos.

Débora Gutiérrez

Fuente: www.latercera.com

 

 

 

 

 

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